Leí varios comentarios sobre que no valía la pena comprarlo, que con un cojín ya era suficiente, por eso no me lo compré.
Pero unos buenos amigos, nos han pasado todo lo que tenían y entre esas cosas estaba el cojín de lactancia grande, pensé en rechazarlo por no tener un bulto más, pero al final lo acepté.
¡Un nobel tendrían que dar a quien lo inventó! ¡Santa maravilla!
Es la diferencia entre descansar y no descansar, se amolda a las posturas, lo utilizo de tantas maneras que es imposible describirlas todas y eso que sólo estoy de 29 semanas. Si tenéis que regalar algo a una embarazada no lo dudéis, a lo mejor ni ella sabe el tremendo regalo que le vais a hacer, pero lo amortizará seguro.
El que me pasaron es el de Cambrass grande, una joya de artículo.

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